Hay niños que nacen con hendiduras en labio y paladar, a veces es hereditario y a veces no existen antecedentes. Las hendiduras se
producen por problemas en el desarrollo del embrión. Estas hendiduras pueden afectar sólo al labio, sólo al paladar o ambos.
Reconstruimos tanto labio como paladar intentando dejar un labio lo más simétrico y normal posible, y cerrando el defecto del paladar
para que el habla no se vea afectada. Este es un tratamiento que se hace a lo largo de la vida del niño requiriendo también el apoyo
de odontólogos y foniatras.